miércoles, 3 de agosto de 2022

HAZ TU PARTE, TAMBIÉN.

Cierto día, tras un incendio en el bosque, todos los animales huían despavoridos por el fuego terrible que asolaba. De pronto, los animales vieron pasar un colibrí en dirección hacia el fuego. Les extrañó sobremanera, pero no quisieron detenerse. Al instante, lo vieron volar de nuevo, esta vez en su misma dirección. Observaron al colibrí ir y venir repetidas veces, hasta que se decidieron preguntarle “¿Qué haces colibrí?” “Voy al lago y tomo agua con el pico y la echo en el fuego para apagar el incendio”. Los animales se echaron a reír. “¿Estás loco? ¿Crees que vas a conseguir apagar el fuego con tu pequeño pico y tú solo?”. El colibrí respondió: “Bueno, yo hago mi parte, y ustedes, ¿qué?”

Si cada uno, donde vive, haría su parte con dedicación, el mundo sería mejor.

lunes, 9 de mayo de 2022

¿Soy, realmente, amigo?

La clave para descifrar la amistad está en la duración, en la prueba del tiempo. Porque, las amistades fundadas en el placer o en la mutua conveniencia se evaporan fácilmente cuando cambian en algún sentido. De este modo, quienes se aman por interés no se aman por sí mismos, sino en la medida en que se benefician unos de otros en algo. Sucede igual con los que se aman por placer; las amistades frívolas solo muestran su afecto a otros porque les resultan agradables, nada más. Sucede lo mismo en las amistades basadas en el interés político, religioso o comercial, como las amistades infantiles, basadas en los juegos y pasatiempos, se deshacen frecuentemente y con facilidad. 

Ahora bien, la verdadera amistad incluye el placer y la utilidad, aunque no se reduzca a ellos. Naturalmente los amigos socorren a los amigos y encuentran agradable su compañía, su trato y su conversación. Entonces, la amistad es perfecta cuando se funda en la buena voluntad (benevolencia) y se da entre personas virtuosas. Pero, pero, pero... resulta que tales amistades son escasas, porque hay pocas personas virtuosas, más son las personas viciosas. En este sentido, el deseo de la amistad surge rápidamente, pero la amistad no. Por eso, la amistad se debe cultivar, elaborar, virtudes tras virtudes (como la paciencia, la prudencia, la confianza, el respeto, la solidaridad, el perdón...) lo cual supone el buen trato, la convivencia, pasar tiempo juntos, hacer cosas juntos, conversar, tomar café, vino, compartir las enseñanzas de un buen libro; en una palabra, la comunicación ordinaria (face to face) y extraordinaria (celulares, redes sociales). 

Por todo o dicho, la afinidad o similitud, mucho más que el contraste o la desemejanza, en el ser y en las inclinaciones, es la causa principal de la amistad. ¿Soy, realmente, amigo? ¡Válgame, Dios!

jueves, 13 de enero de 2022

¿Qué es mejor?

Es mejor charlar con una persona guapa con el pensamiento puesto en Dios, que charlar con Dios y el pensamiento puesto en una persona guapa.

Realidad vs. pensamiento.